La presencia de las mujeres en el sector aeroespacial debe seguir incrementándose, pero para que esto ocurra es necesario realizar una importante labor divulgativa de base en las escuelas y en el propio entorno familiar, convirtiendo las carreras de ingeniería en algo atractivo para las mujeres estudiantes. Ésta es una de las principales conclusiones de la jornada sobre “La mujer en la industria aeroespacial andaluza”, que ha centrado la 164ª sesión del Foro Aeroespacial de Andalucía, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer y que congregó a tres ingenieras directivas de Alestis Aeroespace.

La mesa partió de los datos actuales sobre la situación de la mujer en el sector aeronáutico, donde, según un reciente informe, el 30,5% los empleos pertenecen a mujeres. Esta cifra, sin embargo, se reduce de manera sensible cuando hablamos de acceso a puestos directivos. “Es algo en lo que el sector está trabajando”, ha explicado María José Robles, jefa de Fabricación y Coordinación Industrial de Alestis San Pablo, “siguiendo la estela de iniciativas como la de Airbus, con proyectos como el de la asociación ‘Ellas vuelan alto’, que persiguen una mayor presencia de mujeres directivas”. En esta línea, las responsables de Alestis presentaron el proyecto WAT (Woman Alestis Talent), cuyo objetivo es no sólo promover la igualdad dentro de la organización, sino también incentivar el acceso de la mujer a puestos de responsabilidad.

Pero sin duda, el gran caballo de batalla para mejorar la situación de la mujer en el sector aeronáutico está, como explica, Teresa Escolano, directora de Compras y Logística de Alestis, “en lo que viene de abajo”. “Por eso -añade- donde hay que trabajar más es en los colegios, los institutos e incluso en las universidades, creando un caldo de cultivo adecuado para que las carreras de ingeniería sean vistas como una salida atractiva para las futuras generaciones”.

Por su parte, Concha Márquez, responsable de Ingeniería en Alestis Sevilla, valora el cambio cultural que se está produciendo en estas nuevas generaciones. “Hoy, hemos visto que los universitarios más jóvenes ya no identifican las barreras de género o los prejuicios que se tenía en otras décadas, y eso debe animarnos. Hay que luchar contra la falsa creencia de que la ingeniería es una carrera triste para las niñas. Es un trabajo, en mi opinión, que hay que desarrollar desde la familia, como padres”.

Por último, Carlos Gómez Camacho, catedrático de Termodinámica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla y coordinador del Foro, llama la atención sobre el hecho de que “en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Sevilla, la proporción de mujeres es de tan sólo el 25%, cuando hay más de 6.000 alumnos matriculados en toda la Universidad de Sevilla”. Asimismo, Gómez Camacho llama la atención sobre el hecho de que muchas veces las mujeres se ponen una barrera a sí mismas, creyendo que no tienen el perfil para cursar una carrera como ingeniería porque es una carrera “de hombres”.

“Ingenieros pueden ser todos, hombres y mujeres, sin barreras”, concluye Teresa Escolano. “Lo importante es motivar desde la base, y lograr comunicar que la ingeniería es una profesión apasionante”.